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Te traemos la mejor crónica del  Festival de la Artes CYL de la jornada de este jueves : El rugido de Miniño y la vanguardia conquistan la jornada del jueves

La presente edición del Festival de las Artes CYL  sigue transformando el espacio urbano de Salamanca en un gran escenario de experimentación, arte multidisciplinar y música en directo. La jornada de hoy jueves ha dejado claro que el festival no le teme al riesgo, logrando que la identidad local, la vanguardia internacional y la distorsión caminen de la mano en este Festival de las Artes CYL . Desde propuestas escénicas de formato íntimo hasta el rock alternativo más visceral y sudoroso, la programación del festival ha ofrecido un viaje emocional completo para los asistentes. Como medio especializado en música y cultura independiente, pusimos nuestra mirada (y el objetivo de nuestras cámaras) en tres hitos clave del cartel de hoy: el circo conceptual de O Último Momento, la danza folclórica contemporánea de Kike Arias y, por encima de todo, el arrollador e imponente directo de la banda Miniño.

Raíz, movimiento y vanguardia: El arranque escénico en el Festival de las Artes CYL 

El valioso tejido urbano de la ciudad histórica sirvió como preludio perfecto para dos obras que capturaron nuestra atención fotográfica por su tremenda fuerza plástica, corporal y conceptual. Ambas piezas exploraron con éxito los límites físicos del espacio y los cuerpos de los intérpretes, preparando el terreno para la posterior descarga eléctrica y sonora que marcaría la noche del FACYL 2026.

Kike Arias y «Diáspora»: El grito de la tierra en la Plaza de Anaya

El creador y coreógrafo Kike Arias tomó la emblemática Plaza de Anaya en un doble pase para presentar «Diáspora», uno de los grandes aciertos de la programación escénica de este Festival de las Artes CYL (FACYL) . La pieza aborda sin filtros ni paños calientes heridas abiertas de nuestra sociedad: la despoblación rural, el desarraigo territorial y el riesgo inminente de perder la identidad cultural castellana.
A través de un inteligente despliegue de danza contemporánea fuertemente entrelazada con el folklore tradicional, cinco intérpretes en escena se convirtieron en el eco físico de una tierra rota por el olvido. Los golpes de pandereta resonaban con una fuerza sobrecogedora contra la piedra de la plaza, mientras la envolvente música de Castora Herz e Isaac Balaguer tendía puentes directos hacia la electrónica actual. Una obra de formato corto —de apenas 20 minutos de duración— pero visualmente impecable e idónea para la fotografía fija de prensa. Una propuesta necesaria que se consolida como una de las piezas con mayor carga social y reivindicativa de todo el Festival de las Artes CYL 2026.

O Último Momento suspende el tiempo con «PA(I)YSAGE(s)»

La cita nocturna programada en el Teatro Juan del Enzina nos trasladó al universo puramente poético de la reputada compañía franco-portuguesa O Último Momento, elevando notablemente el listón internacional del FACYL . Comandados por el talentoso intérprete y creador João Paulo Santos, el espectáculo teatral «PA(I)YSAGE(s)» brindó una travesía sensorial inolvidable al público salmantino.
Santos redefinió por completo ante los ojos del público el uso del tradicional mástil chino. Introduciendo dos variantes físicas clave —el mástil giratorio y un pequeño mástil móvil—, el artista invirtió las leyes de la gravedad en un escenario cubierto de imágenes y metáforas. Su cuerpo trazaba trayectorias circulares constantes que suspendían de manera mágica el tiempo en el escenario. Acompañado en todo momento por la hipnótica composición sonora firmada por Tiago Cerquira, el espectáculo plasmó paisajes de la memoria de gran sutileza, regalando al Festival de las Artes CYL  una de sus postales visuales más bellas, íntimas y aplaudidas de la semana.

Miniño en el Patio Chico: La consagración musical del festival

Si la tarde estuvo dedicada por completo a la poesía visual, la expresión coreográfica y la metáfora escénica, la noche del Festival de las Artes CYL perteneció por derecho propio al ruido, a la distorsión de las guitarras y a la euforia colectiva. El Patio Chico se quedó pequeño para recibir a Miniño, la banda de rock alternativo de la que todo el mundo habla en los mentideros musicales y que venía dispuesta a firmar la actuación más enérgica e intensa de todo este FACYL .
Presentando ‘La Mitad’: Un torbellino de rock alternativo sobre las tablas
Con los amplificadores al límite de su capacidad, los cuatro jóvenes integrantes de la banda saltaron al escenario del Festival de las Artes CYL  decididos a certificar en directo por qué la prensa musical especializada del país (con cabeceras de la talla de Radio 3, RockZone o Mondo Sonoro) ha respaldado de forma unánime su primer álbum de larga duración, titulado ‘La Mitad’. El concierto se convirtió rápidamente en un despliegue masivo de potencia emparentada con el post-hardcore y el pop alternativo más acelerado. Las guitarras afiladas y las melodías cargadas de una profunda melancolía urbana envolvieron a una masa de seguidores entregados desde los primeros acordes de la noche.
El repertorio en vivo de Miniño gana sobre el escenario una dimensión cruda, sudorosa, ruidosa y profundamente orgánica que supera con creces la pulcra producción de su disco de estudio. Canciones directas al pecho, letras generacionales que hablan abiertamente sobre la incertidumbre juvenil y ritmos de batería demoledores desataron los primeros grandes pogos de la jornada dentro de la oferta estrictamente musical del FACYL . El público coreó cada tema, confirmando la conexión total de la banda con sus oyentes.
El directazo de una banda sin techo en el panorama nacional
La experiencia previa acumulada por la formación castellana al compartir tablas en grandes eventos con gigantes de la escena internacional, como Deep Purple o Crystal Fighters, se hizo notar de inmediato en las tablas salmantinas. Los cuatro músicos desbordan una complicidad animal sobre el escenario, manejando los tiempos, los silencios y las dinámicas del concierto con una madurez escénica insultante para su juventud. No hubo tregua ni descanso en sus 60 minutos de actuación; cada tema se encadenaba de forma salvaje con el siguiente, subiendo los decibelios y la temperatura del festival.
Miniño demostró en el Festival de las Artes CYL  que el prestigioso Premio Radio 3 Rock Villa de Madrid cosechado en su trayectoria no fue una casualidad del destino. Tienen las canciones de impacto, tienen la actitud desafiante de una banda consagrada y, sobre todo, poseen ese directo arrollador e incontestable capaz de sacudir los cimientos de cualquier festival. Su paso por este jueves de programación se siente ya como el indudable momento cumbre de la identidad rockera de este Festival de las Artes CYL : una auténtica catarsis de música en vivo que los amantes de las guitarras tardaremos mucho tiempo en olvidar.