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Crónica del concierto de Ana Torroja en Ledesma: El eterno pop brilla bajo las estrellas

El festival Estrellas en Ledesma ha vuelto a consolidarse como una de las citas culturales imprescindibles del verano salmantino. En su edición de 2026, la expectación era máxima para presenciar el esperado concierto  Ana Torroja Ledesma, una parada estratégica dentro de su aclamada gira internacional titulada «Se ha acabado el show». El histórico marco medieval de la localidad y la acústica única de su Plaza de Toros se aliaron para ofrecer una noche mágica donde se revivió la banda sonora de varias generaciones. 
La mítica vocalista de Mecano demostró sobre las tablas por qué sigue siendo la reina indiscutible del pop en español. Con una puesta en escena vanguardista, un sonido impecable y una energía arrolladora, Ana Torroja conectó desde el primer minuto con un público entregado que abarrotó el recinto taurino. 

Un arranque vibrante con la firma de «Se ha acabado el show»

Pasadas las diez de la noche, las luces de la Plaza de Toros se apagaron para dar comienzo al concierto Ana Torroja Ledesma. Los primeros acordes de la banda desataron la locura con la sugerente introducción «Intro Shaes», que sirvió de antesala para la declaración de intenciones de la noche: la interpretación del enérgico tema «Se ha acabado el show», que da nombre a su actual gira. 
A partir de ese instante, la velada se convirtió en una montaña rusa de emociones. Canciones en solitario de su repertorio como «Amantes» y el clásico rítmico «Me colé» prepararon el terreno antes de dar paso al primer bloque de interacción con los asistentes, donde la artista saludó cariñosamente a la provincia de Salamanca. 
El segundo bloque musical continuó con la elegante ejecución de «A contratiempo», seguida de la melancólica pieza «Maleta». El clímax emocional de esta primera mitad llegó con «Ya no te quiero» y la vibrante «Sonrisa», temas que el público coreó a pleno pulmón, demostrando la vigencia del cancionero de la intérprete madrileña. 

El renacer de los himnos inmortales de Mecano

El festival Estrellas en Ledesma vivió sus momentos más memorables cuando Ana Torroja recurrió al catálogo dorado de la banda que la catapultó a la fama mundial. Tras un breve receso en el tercer bloque de diálogos, la Plaza de Toros enmudeció para acompañar la emocionante interpretación de «Cruz de navajas». 
La nostalgia se apoderó del ambiente con las notas de «A veces» y la icónica fecha marcada en el calendario pop: «7 de septiembre». Con cada bloque, la madurez vocal de la cantante y la solvencia de sus músicos evidenciaron la enorme producción que arrastra este tour de 2026. Los compases de «Problemas de conversación» prepararon el terreno para uno de los hitos de la velada: una bellísima y mística versión de «Hijo de la Luna» que erizó la piel de todos los presentes. 
Fusión de estilos y duetos memorables
Tras el meridiano del concierto, el repertorio adquirió texturas más dinámicas. Sonaron con fuerza «Corazones» —su célebre colaboración con Miguel Bosé— y el desgarrador tema «Rosa del desierto». Uno de los puntos más coreados fue, sin duda, la versión renovada de «Duele el amor», seguida del quinto bloque de charla con sus fieles seguidores. 
Posteriormente, clásicos revolucionarios como «Mujer contra mujer» y la potente «Pesado» mantuvieron la intensidad en todo lo alto, antes de dar paso a un vibrante popurrí en formato medley que incluyó fragmentos de «Maquillaje», «Las curvas» y «Barco a Venus».

Un cierre apoteósico bajo el cielo salmantino

El tramo final del concierto Ana Torroja Ledesma guardaba las joyas más brillantes de la corona. En el primer encore (bis), tras conversar nuevamente con la plaza, la artista regaló otro bloque continuo con himnos de la talla de «Quédate en Madrid», «Sentía», «Naturaleza muerta» y la atmosférica «Aire».
La recta definitiva llegó de la mano de la grandiosa «La fuerza del destino» y la festiva e inevitable «Un año más», que convirtió la arena de la Plaza de Toros en una auténtica pista de baile colectiva. 
Para el cierre definitivo en el segundo encore, y con las emociones a flor de piel, Ana Torroja se despidió de Ledesma interpretando la íntima y sobrecogedora balada «Me cuesta tanto olvidarte». Fue el broche de oro perfecto para una noche histórica en la que quedó claro que, a pesar del nombre de la gira, el espectáculo de Ana Torroja está muy lejos de acabarse.