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El Ermitaño del Pop Conquista la Sala B
Ángel Stanich – Gira (Aún) Sin Nombre
Fecha: Viernes, 27 de marzo de 2026
Lugar: Sala B del CAEM, Salamanca
Fecha: Viernes, 27 de marzo de 2026
Lugar: Sala B del CAEM, Salamanca
Con la Sala B prácticamente llena y esa expectación eléctrica que solo el músico cántabro sabe generar, Stanich apareció sobre las tablas envuelto en su habitual aura de misterio y bohemia. Lo que vivimos anoche no fue solo un concierto; fue una ceremonia de comunión entre el «ermitaño» y un público que se sabía de memoria cada metáfora de su nuevo cancionero.
El Viaje: Del Amor al Trueno
El arranque fue directo al corazón con «Os traigo amor», una declaración de intenciones que puso a toda la sala en sintonía. La primera parte del setlist mantuvo una intensidad creciente, destacando la atmósfera envolvente de «Super gris» y la épica cotidiana de «Un día épico». Para cuando sonaron los acordes de «Le Tour ’95», el sudor y el baile ya se habían apoderado de las primeras filas.
El bloque central fue, sencillamente, demoledor. Stanich, más comunicativo de lo habitual a través de su guitarra y sus letras mordaces, encadenó hits alternativos que convirtieron la Sala B en un karaoke gigante. «Rey idiota» y «Poquita fe» sirvieron de preludio para el clímax de esta sección: «Carbura!», que hizo honor a su nombre y prendió fuego al recinto.
El Fin de Fiesta: Bises de Alto Voltaje
Tras un breve respiro, la banda regresó para unos bises que son ya historia de sus directos en Salamanca. «Por la hierba», el tema que da título a su álbum más reciente, sonó con una pulcritud asombrosa. Pero el estallido final estaba reservado para el tridente de oro: la psicodelia de «Nazario», la energía cruda de «Escupe fuego» y, cómo no, ese himno generacional que es «Mátame camión», cerrando la noche en lo más alto mientras el público coreaba el estribillo incluso después de apagarse las luces.
«La Gira (Aún) Sin Nombre ha dejado claro en Salamanca que el magnetismo de Ángel Stanich sigue intacto, alimentado por ese halo de misterio y una banda que suena más compacta que nunca. El ‘ermitaño del pop’ no necesita artificios ni grandes campañas de marketing; le basta con su lírica caleidoscópica y esa capacidad única para convertir una sala de conciertos en un refugio para inadaptados y melómanos.
¿Estuviste anoche en la Sala B del CAEM? Cuéntanos en los comentarios cuál fue tu momento favorito del setlist o si echaste de menos alguna canción. ¡Te leemos!»