FOTOGRAFIAS: Nelia Vidal Vidal

Cronica y Fotografias by Nelia Vidal Vidal
Presbicia y el espíritu de Evaristo incendian la Sala Mon de Madrid
El punk no ha muerto, solo ha ganado experiencia. Anoche, la Sala Mon fue testigo de un ejercicio de nostalgia y rabia contenida de la mano de Presbicia, el tributo a La Polla Records que está logrando capturar no solo las notas, sino el alma ácida y la actitud de los de Agurain.
Madrid volvió a oler a cuero y asfalto. El evento, que tuvo lugar este viernes, prometía ser una oda al punk rock estatal y cumplió con creces las expectativas de una sala que rozó el lleno.
Calentando motores con Algazara
La noche arrancó con Algazara, el proyecto tributo a Reincidentes. Repasando íntegramente el mítico disco en directo del mismo nombre, los sevillanos de adopción prepararon el terreno con himnos como «Vicio» o «Ay Dolores», dejando el listón de decibelios y energía en lo más alto.
Presbicia: Himnos para una generación
Cuando Presbicia saltó al escenario, el ambiente ya estaba eléctrico. La ejecución fue milimétrica y la voz lograba evocar esa ironía punzante tan característica de Evaristo.
El repertorio fue un martillo pilón de clásicos:
  • Rabia política: Sonaron «Salve» y «Así es la vida», coreadas por un público que mezclaba veteranos con jóvenes que descubren ahora que estas letras siguen vigentes.
  • El clímax: Los pogos estallaron definitivamente con «Ellos dicen mierda, nosotros amén» y «Johnny», convirtiendo la pista en un hervidero de puños en alto.
Lo de anoche no fue solo un concierto; fue una reivindicación. Aunque pasen los años, el mensaje de La Polla Records sigue siendo necesario y Presbicia lo mantiene vivo con una honestidad brutal.